Un gendarme argentino en medio de una crisis diplomática
El nombre de Nahuel Agustín Gallo, nacido el 8 de mayo de 1991 en la provincia de Catamarca, es cabo primero y suboficial de la Gendarmería Nacional Argentina, ejerciendo sus funciones en Uspallata, Mendoza. Desde diciembre de 2024, su caso se ha convertido en el centro de una grave tensión diplomática entre Argentina y Venezuela que continúa hasta la actualidad.
El caso Nahuel Gallo involucra a un gendarme argentino, el cual fue detenido y presuntamente secuestrado por funcionarios venezolanos el 8 de diciembre de 2024 en Venezuela, por órdenes del régimen de Nicolás Maduro, generándose una tensión diplomática y política entre ambos países. La situación ha generado preocupación internacional y múltiples pedidos de liberación.
El viaje que cambió su destino
Gallo inició su viaje a Venezuela dos días antes de ser detenido, al tener vacaciones laborales para reencontrarse con su pareja, la venezolana María Alexandra Gómez García, y su hijo de casi dos años, que estaban alrededor de siete meses en ese país por asuntos familiares. Gallo salió de su país hacia Chile en su auto personal, y desde allí abordó un avión hacia Bogotá. La familia del suboficial dijo que optó por un itinerario alternativo por razones económicas. Una vez en Colombia, intentó cruzar a Venezuela por el paso fronterizo terrestre, utilizando un taxi para atravesar el Puente Internacional Francisco de Paula Santander que conecta Cúcuta con Ureña.
Acusaciones y respuesta internacional
El 27 de diciembre de 2024, a través de un comunicado emitido por el Ministerio Público, el fiscal general Tarek William Saab, anunció la imputación y procesamiento en contra de Gallo, por presunta “actividad terrorista” en contra de Venezuela. El gobierno argentino ha rechazado estas acusaciones, calificándolas de infundadas.
El 1 de enero de 2025, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) emitió la Resolución 1/2025 otorgando medidas cautelares a Nahuel Agustín Gallo, cuyos derechos a la vida e integridad personal considera en grave y urgente riesgo de sufrir daños irreparables en Venezuela. Argentina presentó una denuncia ante la Corte Penal Internacional (CPI) por la detención arbitraria y desaparición forzada del ciudadano argentino Nahuel Gallo, que tuvo lugar el 8 de diciembre de 2024, constituyendo un grave y flagrante violación de los derechos humanos que evidencia un patrón sistemático de crímenes de lesa humanidad.
Una familia separada y un futuro incierto
En un contexto de creciente represión por parte del régimen venezolano, la pareja y el hijo del gendarme argentino Nahuel Gallo lograron abandonar el país a través de una operación secreta coordinada por el gobierno argentino y organizaciones internacionales de derechos humanos. La mujer, María Alexandra Gómez García, y su hijo, Víctor Benjamín, cruzaron la frontera hacia Colombia.
Desde ese 8 de diciembre, el gobierno argentino ha estado trabajando sin parar. Existen canales diplomáticos e institucionales con un único objetivo: que Nahuel regrese. El caso de Nahuel Gallo representa no solo una crisis diplomática entre dos naciones, sino también el drama humano de una familia separada y un joven gendarme cuyo paradero y condiciones de detención generan profunda preocupación en Argentina y la comunidad internacional. Su liberación continúa siendo una prioridad para las autoridades argentinas en 2025.