Un encuentro histórico para la Iglesia Católica
El consistorio convocado por el Papa León XIV se celebró los días 7 y 8 de enero de 2026, marcando un momento decisivo en su pontificado. Durante dos intensas jornadas, el Papa estadounidense reunió en el Vaticano a 170 de los 245 cardenales que integran el actual Colegio Cardenalicio, con el objetivo de fortalecer la comunión y establecer un nuevo estilo de gobierno eclesial más participativo.
Los dos días estuvieron dedicados a la oración, la reflexión y el intercambio para ofrecer apoyo y consejo al Pontífice, buscando reforzar la comunión entre el Obispo de Roma y los cardenales. Este encuentro representa un cambio significativo respecto al pontificado anterior, estableciendo un modelo de liderazgo más sinodal y colaborativo.
Una nueva práctica: consistorios anuales
La conclusión del primer consistorio extraordinario trajo una noticia relevante para el futuro de la Iglesia. El Papa León XIV informó que en junio de 2026 se llevará a cabo un segundo Consistorio y que a partir del 2027 se realizará un encuentro de esta naturaleza con el Colegio Cardenalicio cada año. Al menos un consistorio al año, de tres o cuatro días, como espacio privilegiado de discernimiento común, es la propuesta del Pontífice para transformar la manera de gobernar la Iglesia.
Al concluir el encuentro, el Papa León XIV recordó que la misión de los cardenales radica en ser “testigos intrépidos de Cristo y su Evangelio en la ciudad de Roma y en las regiones más lejanas”. Este compromiso compartido busca fortalecer la unidad y la misión evangelizadora en un mundo marcado por desafíos complejos.
Temas centrales y mirada al futuro
Durante las sesiones de trabajo, organizadas en grupos lingüísticos para facilitar el diálogo, los cardenales abordaron temas fundamentales para el futuro de la Iglesia. Los temas elegidos durante la reunión “están profundamente arraigados en el Concilio Vaticano II y en todo el camino que emergió de él”, subrayando la continuidad con la renovación eclesial iniciada décadas atrás.
El Papa León XIV instó a los cardenales a dar una respuesta “aún más urgente” por parte de la Iglesia, que está “llamada a hacerse cercana a las Iglesias locales que sufren guerras y violencias”. La dimensión misionera y el compromiso con la justicia social emergieron como prioridades centrales del pontificado.
Significado para los fieles y la Iglesia universal
La respuesta de los participantes fue ampliamente positiva. El cardenal Stephen Brislin calificó la experiencia como “muy enriquecedora” e interpretó el anuncio del nuevo encuentro en junio como “una señal de que el Santo Padre se ha tomado muy en serio que podemos ayudarlo en su papel de Sucesor de Pedro”. Este modelo de consulta y discernimiento compartido representa un cambio significativo en el ejercicio del gobierno papal.
El consistorio del Papa León XIV no solo marca un hito en su pontificado, sino que establece un precedente para una Iglesia más sinodal, participativa y atenta a los desafíos contemporáneos. Con encuentros anuales programados y un enfoque en la escucha mutua, el Santo Padre propone un camino de renovación que involucra a los cardenales como colaboradores esenciales en la misión de evangelización y servicio al mundo.