La Tradición Platense que Despide el 2025
La quema de muñecos es una de las tradiciones más arraigadas de La Plata y cada 31 de diciembre convoca a miles de personas que recorren los barrios para despedir el año. Para recibir al 2026 hay 22 momos habilitados en toda la región. Esta celebración única en Argentina representa un ritual comunitario donde vecinos y artistas construyen figuras monumentales que simbolizan lo vivido durante el año.
Conflicto con las Autoridades Municipales
La decisión del Ejecutivo local de “limpiar” el centro de la ciudad de las tradicionales quemas de fin de año ha tocado una fibra sensible en la identidad de las diagonales. Para las agrupaciones de realizadores, el pedido de trasladar los momos a la Circunvalación no es solo un problema de fletes, sino un desconocimiento total del entramado social que sostiene la tradición. “La bronca es que el aviso llegó el 22 de diciembre. Ese día tuvimos la reunión que se hace siempre con la Municipalidad, se explicó qué es lo que se puede y lo que no se puede y se avisó ese mismo día que dentro del Casco Urbano no se iba poder”, explicaron los muñequeros afectados.
Diversidad Temática y Homenajes Especiales
Los barrios empiezan a palpitar el armado en las distintas esquinas donde crecen las figuras de cartón, papel, madera y alambre. Este año, las temáticas incluyen personajes de videojuegos, películas y series populares. Otro gesto similar llegará desde el grupo Somos 38 y 22, que también anunció un espacio participativo para recordar a Kim. Convocaron a la comunidad a dejar dibujos y mensajes, en especial realizados por chicos, bajo una consigna clara: “No es una celebración, es amor y respeto”. En esa esquina se quemará un muñeco que representa a dos streamers, uno de ellos sosteniendo un capibara como símbolo del homenaje.
Significado Cultural y Perspectivas Futuras
Detrás de cada momo hubo un trabajo delicado y un gran esfuerzo de cada barrio, pero también la decisión colectiva de sostener un ritual que resiste. Así, la quema de estas figuras vuelve a reunir a los vecinos de la Región para despedir 2025 y recibir 2026 con expectativas renovadas. Mientras tanto, los muñequeros reclaman que el Ejecutivo local revise la medida y abra un canal de diálogo. En juego no solo está la logística de este año, sino el futuro de una celebración que forma parte de la identidad platense. Esta tradición de más de 70 años enfrenta desafíos pero mantiene viva la participación comunitaria que la caracteriza.