Introducción: El fin de una relación emblemática
La separación de Mauricio Macri y Juliana Awada quedó confirmada este domingo, marcando el cierre de una de las relaciones más visibles de la política argentina reciente. El expresidente Mauricio Macri, de 66 años, y la empresaria Juliana Awada, de 51 años, se separaron tras más de 15 años de relación. La noticia cobra relevancia no solo por la figura pública del exmandatario, sino porque representa el fin de una pareja que acompañó momentos clave de la historia política del país, desde la jefatura de gobierno porteña hasta la presidencia de la Nación.
Los detalles de la separación
La decisión, según pudo saber LA NACION, fue de común acuerdo y se tomó antes de las fiestas de fin de año, celebraciones que pasaron juntos en familia pese a decidir poner fin al vínculo. De acuerdo con versiones recogidas en el entorno de la expareja, la separación habría sido el resultado de una evaluación prolongada, iniciada tras una crisis que se habría manifestado a mediados de 2024.
Por el momento, ninguno de los dos realizó declaraciones públicas al respecto. En las próximas horas, Mauricio Macri tendría previsto viajar a Europa, mientras que Juliana Awada continuaría sus vacaciones en Punta del Este junto a su familia. La empresaria compartió fotografías desde la Patagonia en sus redes sociales, eligiendo el silencio y el resguardo en su círculo íntimo.
Una historia de 15 años
Macri y Awada se conocieron cuando él era jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. En septiembre de 2009, la dupla se conoció en el Ocampo Wellness Club de Barrio Parque, un selecto gimnasio. La pareja se casó por civil en noviembre de 2010 y tuvo una hija en común, Antonia, que hoy tiene 14 años. Macri ya era padre de tres hijos fruto de su primer matrimonio con Yvonne Bordeu —Agustina, Francisco y Gimena—, y Juliana tenía una hija de una relación anterior con el millonario belga Bruno Babier, Valentina.
Conclusión: Significado para el presente político
El final de la relación marcaría el cierre de una de las parejas más emblemáticas de la política argentina reciente, caracterizada por combinar vida pública, poder y una cuidada construcción de imagen, incluso en los momentos de mayor exposición. La separación ocurre en un momento en que Macri continúa siendo una figura influyente en la política nacional como referente del PRO, mientras navega su relación con el gobierno de Javier Milei. Para los observadores de la política argentina, esta noticia cierra un capítulo personal que estuvo intrínsecamente ligado a la imagen pública del expresidente durante sus años de mayor protagonismo político.