Una pérdida que cambió su vida para siempre
A un año y medio de la muerte de su hijo Pedro en un incendio, Mariana Derderián habló sin filtros sobre su duelo, la transformación que atravesó y la fuerza que hoy encuentra en su hija. La actriz chilena, conocida por sus papeles protagónicos en series como Floribella, enfrenta uno de los momentos más difíciles de su vida con una honestidad que ha conmovido a miles de seguidores.
El 8 de mayo de 2024, Derderián y sus dos hijos se encontraban en su hogar en Vitacura cuando un incendio comenzó en la habitación de Pedro. Derderián y su hija Laura evacuaron la propiedad, pero el niño falleció como resultado del humo. Este suceso marcó un antes y un después en la vida de la actriz venezolana-chilena.
El camino del duelo y la transformación personal
En una entrevista con el podcast Más que titulares, dejó reflexiones profundas sobre la muerte, la maternidad y el sentido de seguir viviendo después de una pérdida irreparable. “Estoy aquí gracias a mi hija”, dijo, sin rodeos, al referirse al presente que comparte con Leticia, la hermana de Pedro.
La actriz expresó que siente que nace alguien en ella que todavía no termina de tomar forma, reflexionando que de aquí en más no va a ser, sino que va a estar siendo día a día. Esta perspectiva muestra cómo Derderián ha elegido habitar el dolor sin negarlo ni apresurarlo, permitiéndose cambiar y transformarse constantemente.
Un mensaje de esperanza en medio del dolor
La actriz reveló que pudo comunicarse con su hijo a través de una canalizadora, donde el niño le dijo “Mamá, no es tu culpa”. Este mensaje ha sido fundamental en su proceso de sanación, especialmente considerando los sentimientos de culpabilidad que experimentó tras la tragedia.
El testimonio de Mariana Derderián representa un mensaje poderoso sobre la resiliencia humana y la capacidad de encontrar motivos para seguir adelante incluso en las circunstancias más devastadoras. Su apertura al compartir este doloroso proceso ayuda a visibilizar el duelo y ofrece consuelo a otras familias que han atravesado pérdidas similares.