Una Lucha Legal que Conmueve a la Opinión Pública
Luciana Salazar cerró el año 2025 en medio de una compleja batalla judicial con el economista Martín Redrado por la manutención de su hija Matilda. Este conflicto se ha convertido en uno de los temas más resonantes del espectáculo argentino, generando debates sobre derechos económicos, acuerdos privados y responsabilidades parentales.
La relevancia de este caso trasciende el ámbito del espectáculo, ya que pone en evidencia las dificultades que enfrentan muchas personas en disputas por cuota alimentaria, especialmente cuando existen acuerdos privados que no están respaldados adecuadamente por el sistema legal.
Los Detalles del Conflicto
Si bien el economista no es el padre biológico de Matilda, Luciana Salazar asegura que Martín Redrado firmó acuerdos para mantener económicamente a Matilda hasta la mayoría de edad, pero desde hace 4 años se detuvo el pago. Esta situación ha derivado en múltiples audiencias judiciales que hasta el momento no han logrado resolver el conflicto.
Luciana Salazar se presentó en diciembre de 2025 en Tribunales para una nueva audiencia con Martín Redrado en el marco del reclamo por los alimentos de Matilda. El encuentro terminó sin acuerdo y abrió un nuevo frente de tensión entre ambos, demostrando que la resolución del caso sigue siendo esquiva.
La modelo reveló que el conflicto tuvo consecuencias directas en su salud, explicando que hace unos meses tuvo que hacerse una resonancia en la cabeza porque le dieron muy mal unos valores y pensaron que podía llegar a ser un tumor, aclarando que se debía a un estado de estrés severo crónico.
Un Caso con Repercusiones Sociales
La modelo expresó que principalmente quiere que se solucione el tema de la Justicia por Matilda, sosteniendo que son 4 años de lucha. Esta persistencia ha generado apoyo en sectores de la opinión pública que reconocen la complejidad de los procesos judiciales en Argentina.
Salazar mantiene su postura y asegura confiar en que la Justicia fallará en favor de su hija, mientras el caso continúa ocupando espacio en los medios de comunicación. La situación de Luciana Salazar representa un ejemplo de cómo las disputas legales por cuestiones de familia pueden extenderse por años, afectando no solo a los adultos involucrados sino principalmente a los menores que dependen de estas resoluciones judiciales.
Este caso seguirá siendo observado con atención en 2026, ya que podría sentar precedentes importantes sobre acuerdos privados de manutención y su validez legal en Argentina.