Introducción: por qué importa la actualización de febrero 2026
La actualización salarial para empleadas domésticas en febrero 2026 es relevante tanto para trabajadoras como para empleadores: define el costo del servicio doméstico, protege derechos laborales y afecta el presupuesto familiar. Con aumentos previstos y la incorporación de un bono específico para trabajadoras de pocas horas, conviene conocer los montos y su alcance.
Detalles centrales de la actualización
Aumentos previstos
Las fuentes oficiales y comunicados sectoriales señalan aumentos del 1,5% para febrero 2026 sobre los valores de enero 2026, y un nuevo incremento adicional del 1,5% previsto para marzo 2026. En conjunto, esto implica un ajuste escalonado que busca actualizar las remuneraciones durante los primeros meses del año.
Valores por hora y mensuales comunicados
Para la actualización de febrero 2026 se difundieron los siguientes valores:
- Hora con retiro: $3.751,59
- Hora sin retiro: $4.100,04
- Mensual con retiro: $459.265,69
La fuente disponible no completó el dato del salario mensual sin retiro en la información suministrada.
Nuevo bono para trabajadoras a tiempo parcial
Se informó un bono de $8.000 destinado a empleadas domésticas cuyo trabajo se desarrolle en menos de 12 horas por semana. Este monto opera como complemento para trabajadores de jornada reducida y busca mitigar la menor remuneración que generan esas modalidades laborales.
Conclusión: impacto y recomendaciones
La actualización de febrero 2026 (1,5%) y el bono de $8.000 para quienes trabajan menos de 12 horas semanales representan medidas puntuales que afectan directamente los ingresos de las empleadas domésticas. Con el aumento adicional previsto para marzo, las remuneraciones se ajustan de forma progresiva, aunque el impacto real dependerá de la evolución de la inflación y de cómo se implemente el pago de bonos.
Para empleadores y trabajadoras, es clave revisar recibos y acuerdos, actualizar liquidaciones conforme a los valores comunicados y confirmar la forma de pago del bono. A mediano plazo, el efecto sobre el poder adquisitivo seguirá vinculado a futuros acuerdos y a la evolución económica general.