Introducción: por qué importa saber cuándo empieza el otoño
Conocer cuándo empieza el otoño es relevante para la vida cotidiana, la agricultura, la planificación energética y la salud. En Argentina, como en todo el hemisferio sur, el comienzo de la estación marca cambios en la duración del día, la temperatura y los ciclos biológicos. Existen dos formas oficiales de definir el inicio del otoño: la astronómica y la meteorológica, y entender ambas ayuda a anticiparse a sus efectos.
Inicio astronómico y meteorológico
Inicio astronómico (equinoccio)
El inicio astronómico del otoño coincide con el equinoccio de marzo, cuando el Sol cruza el ecuador celeste hacia el hemisferio sur. Esto ocurre habitualmente entre el 20 y el 21 de marzo. En ese momento, día y noche tienen prácticamente la misma duración en todo el planeta. Para el hemisferio sur, el equinoccio de marzo señala el comienzo oficial del otoño.
Inicio meteorológico
La definición meteorológica divide el año en cuatro estaciones de tres meses completos para facilitar el análisis climático. Según esta convención, el otoño meteorológico en el hemisferio sur comienza el 1 de marzo y finaliza el 31 de mayo. Esta aproximación es útil para comparar estadísticas y modelos climáticos por periodos consistentes.
Qué cambia con la llegada del otoño
Tras el inicio del otoño se observan días más cortos y un descenso progresivo de las temperaturas, aunque la intensidad y el ritmo del cambio varían según la región: la Patagonia y zonas de altura registran enfriamiento más rápido, mientras que el litoral y el norte argentino lo hacen de forma más gradual. También hay impactos en la agricultura (cosechas tardías, preparación de suelos), en la demanda energética (mayor uso de calefacción) y en la salud pública (variación en alergias y enfermedades respiratorias).
Conclusión: qué esperar y cómo prepararse
En resumen, el otoño empieza astronómicamente con el equinoccio de marzo (alrededor del 20-21 de marzo) y meteorológicamente el 1 de marzo. Para los lectores: revisar ropa y sistema de calefacción, atender el calendario agrícola local y monitorear la previsión meteorológica pueden ayudar a adaptarse con mayor confort y seguridad. A corto plazo, se prevé una progresiva disminución de temperaturas y menor duración del día en todo el país.