El fin de una época penitenciaria en Buenos Aires
Con la entrega del nuevo establecimiento en Marcos Paz, se avanzará en el cierre de la cárcel de Villa Devoto, en línea con lo dispuesto en los convenios firmados entre ambas jurisdicciones en 2018. Esta decisión marca un hito histórico para la Ciudad de Buenos Aires y responde a un reclamo sostenido por los vecinos del barrio durante décadas.
La ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, confirmó que el Gobierno nacional aspira a cerrar la cárcel de Devoto en 2026, como parte de un plan integral para reorganizar el sistema penitenciario federal. Esta obra permitirá trasladar a los detenidos que hoy están en Villa Devoto, avanzar con el cierre de la cárcel, que es un pedido histórico de los vecinos del barrio.
La nueva cárcel de Marcos Paz
La nueva cárcel de Marcos Paz tendrá capacidad para albergar a 2.240 detenidos y se construye sobre un predio de 80 hectáreas. La administración de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires entregará las llaves del nuevo recinto federal durante el primer cuatrimestre de este periodo anual para concretar el desalojo definitivo del terreno de la cárcel de Devoto.
El nuevo complejo penitenciario contará con cuatro unidades, edificios de administración, áreas de programas y servicios, sector de salud, salas de videoconferencia para internos y profesionales, espacios de visita, gimnasio y un sector educativo destinado a talleres de trabajo y capacitación laboral. Además, se prevé un área para la distribución de raciones alimentarias y un campus con módulos de alojamiento divididos en cinco sectores independientes, con canchas de fútbol y espacios destinados a huertas.
Un proyecto largamente postergado
Las obras en Marcos Paz permanecieron paralizadas durante cinco años y fueron reactivadas en diciembre de 2024, bajo la actual gestión porteña. El proyecto original había sido acordado mediante convenios firmados en 2018 entre la Ciudad y la Nación, pero sufrió múltiples demoras que retrasaron su concreción.
Son cerca de 1.500 los internos que deberán trasladar desde Devoto hacia las nuevas instalaciones. La medida busca reordenar el sistema penitenciario y aliviar la crítica situación de comisarías y alcaldías porteñas, afectadas por la sobrepoblación.
El futuro del predio de Devoto
La Agencia de Administración de Bienes del Estado gestionará la venta del predio de Devoto una vez que las celdas queden vacías. Esta entidad nacional asume la responsabilidad de la subasta de la superficie tras la salida de los internos y la posterior rezonificación del espacio. Los fondos obtenidos de esta venta contribuirán a financiar la nueva infraestructura penitenciaria federal.
El cierre de la cárcel de Devoto representa no solo una solución a problemas de sobrepoblación carcelaria, sino también una oportunidad para la transformación urbana de uno de los barrios más tradicionales de Buenos Aires. La concreción de este proyecto en 2026 pondrá fin a décadas de reclamos vecinales y marcará un nuevo capítulo en la política penitenciaria argentina.